miércoles, 31 de mayo de 2017

De una breve crítica al mundo de hoy.

La Filosofía ha fracasado pues al hombre le ha dejado de interesar hacer las preguntas fundamentales (mucho menos intentar responderlas). Cuesta trabajo creer que los niños de hoy que nacen con la Tablet bajo el brazo cuestionarán su propósito, sin consciencia, que podría diferenciarlos de los otros androides que ya se ven entre nosotros, de esos que gustan a diario de dar caladas a la pipa de opio que es el internet?. La red ha sido la piedra que ha roto la primer ventana, es el monstruo de mil cabezas que nadie logra ver aun cuando se esconde a plena vista, el caldo de cultivo donde las aberraciones sociales y culturales han venido mutando ( o será que siempre fuimos así y que solo ha servido de escaparate?).
 
Destellos de razón sepultados bajo conversaciones interminables de whatsapp, deportistas con poca ropa que establecen el paradigma estético, videos de youtube que hacen el papel del viejo artesano enseñante de oficios, raciones diarias de pornografía y violencia, televisión disfrazada de cine, música reciclada que se copia a sí misma como disco rayado.
 
Hoy más que nunca se considera necesario demostrarle a un mundo virtual que se está bien y que se vive mejor que el otro, existe una necesidad por poner al otro en su lugar y otra por castigar o premiar (podría ser más obvia la referencia de pulgar arriba o pulgar abajo que es ese “like” romano?).
 
Los medios nos han mostrado el mejor YO que podríamos ser y lo hemos comprado, nos han descubierto el punto débil (la realidad de que todos estamos solos y de que estamos cansados de ser nosotros mismos) para lograr introducir sus productos, marcas encimadas sobre marcas antiguas, capas y capas que ahora se juzgan necesarias para enfrentar el mundo social, UFC, Netflix, Apple, Uber, Sony, etc.
 
La iglesia se derrumba bajo el peso de su incapacidad para otorgar consuelo en un mundo más conflictivo (lo único que la sostiene es el escaso respeto que aún se tiene por el otro y el pequeño miedo colectivo a un castigo metafísico futuro), La familia no es familia más allá de un grupo de individuos emparentados de sangre que se reúnen ante adversidades o fetejos, se rehúye al matrimonio por ese mismo compromiso que la definía.
 
Todo es efímero, todo es digital, nada deja huella, nadie está allí realmente, los ídolos mueren o se traicionan a sí mismos y nosotros…  nosotros solo queremos dormir.

lunes, 29 de mayo de 2017

De que todo es nada.

Memoria y consciencia se me hacen nudo,
recuerdo e idea, perro y gato que se disputan el objeto de mi pensamiento.
 
Siempre he creído que se es viejo cuando se recurre demasiado a los recuerdos.
El recuerdo ancla al pasado, el pensar proyecta hacia el futuro
(el presente desafortunadamente se conduce en piloto automático).
 
Por ello, en ocasiones dudo de la honestidad de la memoria por inconsciente
y de la consciencia por olvidadiza.
(Dios debió haberlas hecho a propósito envidiosas a las dos).
 
Pero ahora he recordado lo que deseaba decir antes de todo este devaneo epistemológico que me ha distraído:
Que en este terreno baldío de ignorancia que recorro a diario todo es paja mental.

viernes, 26 de mayo de 2017

De cuando el ave de tu recuerdo se eleva y dibuja en el cielo un boceto.

Eres reminiscencia atesorada,
presencia atemporal.
Eres el esoterismo, el chamanismo, la magia, la espiritualidad,
el guerrero, el eterno viajero, el nunca conforme.
Eres la rebeldía, la rabia, el trueno,
el azul de acero, el gris de la sabiduría, el guinda con dorado de la extravagancia,
Eres ojos desorbitados con lengua de fuera,
semillas de hierba, niebla de humo, tosidos de risa.
 

Eres barro, hojas y un árbol de tres brazos….

jueves, 25 de mayo de 2017

Del camino de migajas que se deja.

La mayoría de las veces no creo que sea bueno decir todo lo que se piensa, sin embargo aquí dejo para quien ocupe, para los antropólogos del futuro, para los remordimientos del presente, para el Alzheimer que no hace sino repetirme.